
Muchas veces no somos conscientes de las palabras que usamos cuando nos comunicamos con los demás y en efecto el lenguaje que utilizamos es el reflejo de lo que somos, con ello pensamientos y emociones.
Si cambiamos la forma de expresarnos dentro de nuestro cerebro se crearán nuevas conexiones que nos permitirán acercarnos y lograr nuevas realidades que desde hace mucho tiempo se buscaban.
Sabiendo que somos lo que decimos, podemos hacer uso de una herramienta de la comunicación llamada lenguaje empoderador.
Este nos sirve para dar espacio a la fuerza de las palabras, a la actitud, al optimismo y nos sirve para crecer tanto nosotros como los demás, cuando empleamos esta herramienta de forma recurrente en nuestras conversaciones.
Metiéndonos en aguas más profundas, según investigaciones realizadas por el neurocientífico estadounidense Paul MacLean, el ser humano tiene tres cerebros (Neocortex, Reptiliano y Límbico), a continuación, dejare una breve explicación de cada uno para los más curiosos:
1. Cerebro Neocortical o neocórtex: Responsable de nuestro razonamiento.
2. Cerebro Reptiliano: controla los músculos, equilibrio y las funciones autonómicas, por ejemplo: la respiración y los latidos del corazón.
3. Cerebro Límbico: Responsable de los instintos humanos, tales como la memoria involuntaria, el hambre, la atención, los instintos sexuales, las emociones, la personalidad y la conducta.
Los cuales funcionan como un solo sistema y cada palabra que decimos inmediatamente desencadena una emoción y una conducta.
Para dar inicio al cambio en nuestra forma de comunicarnos me gustaría dejarles diez puntos que son realmente importantes y que deberían de ponerse en práctica para llegar a tener un vocabulario que sea poderoso a la hora de hablar.
1. Elogiar: Estamos tan acostumbrados a ver siempre lo negativo en otras personas y no damos lugar a lo positivo, trata de decirlo y hacerles visibles sus habilidades y fortalezas.
2. Respeto: Muy a menudo en la vida encontraras personas que piensen distinto a ti, por eso es importante tomar en cuenta que las opiniones de los demás son tan validas como las tuyas.
3. Enriquece el vocabulario: Trata de no usar palabras que sean limitantes y que indiquen una conducta fija en a una persona.
4. Responsabilízate: Evita ser la víctima y deja las quejas a un lado, expresa una postura comprometida y en primera persona dando a entender que puedes ser parte de la solución.
5. Evitar la mediocridad: Evita utilizar palabras que hagan referencia a términos pobres como: fracaso, problema, dificultad y palabras que sean de tono agresivo ya que pueden crear barreras con los demás.
6. Evitar palabras repetidas: Tratar de ser conscientes con esas palabras que utilizamos muy a menudo y remplazarlas por otras que nos ayuden a dar a entender que estamos comprometidos.
7. Pregunta en vez de ordenar: Trata de involucrar directa o indirectamente a los demás realizando preguntas sobre un tema para hacerlos parte de ello y no excluirlos así mejoraran su grado de receptividad y voluntad de participar en cualquier actividad que se necesite sin ser visto como una imposición.
8. Comunícate en forma positiva: Te has puesto a ver que cuando te prohíben algo lo haces, el cerebro actúa de esa manera lo prohibido es muy tentador para él, por eso siempre usa palabras positivas que inciten a la confianza.
9. Priorizar estados de ánimos: Cuando te pregunten ¿cómo estás? evita decir que hay vamos o estamos en la lucha por la vida o sencillamente estoy cansado?terminaras más cansado. Mejor cambia a palabras como Estoy de maravilla,excelente, me siento feliz etc...
10. Se curioso: Muestra interés por los deseos de la otra persona y practica la escucha activa. Te dará buenos resultados.
En la programación neurolingüística se suele utilizar mucho esta frase:
*SI QUIERES CAMBIAR ALGO QUE ESTAS SINTIENDO O ALGO QUE ESTAS HACIENDO, COMIENZA POR CAMBIAR LAS PALABRAS QUE ESTAS DICIENDO*.